sábado, 18 de octubre de 2008

La fiesta II…




Todo empezó en una fiesta en Ramos Mejía o Ciudadela tal vez… la verdad no lo recuerdo. Llegué empinando tres chichas y con un compañero que se encontraba en la entrada del lugar con temor de ingresar… la puta!!!, que cara de temor tenía ese muchacho… Claudio creo se llamaba. La cuestión es que armado con un cigarrillo y con aliento bastante fuerte por las chichas, ingresamos a ese boliche.
La música a todo lo que daba (era fija que había mas de 85dB), las luces ultimaban mis retinas con sus fotones y su haz luminoso, creo recordar que me mareé, pero la vista alcanzó a ver la barra y como alumbrado por la providencia pode divisar una botella de Callia Shiraz-Bonarda. Enseguida me arrojé sobre la barra y lo pedí. Mi compañero me dijo que si lo tomaba me iba a quedar sin hígado y sin dignidad, pero que más da!, ya era tarde cuando me lo dijo… El vino estaba en la copa.
Enseguida al lado mío apareció ella… su cuerpo hablaba hermosuras y su voz pidió un vino también, aproveché la ocasión para recomendarle el mismo que yo consumía. Gustosa aceptó mi oferta y nos pusimos a charlar sobre varietales, copas, y calidades de aquel elixir. Cuando quisimos acordar las dos botellas habían desaparecido.
El grado alcohólico era tal que le proferí:

-Te cuento que no puedo convidar más que promesas rotas, mientras le convidaba de mi copa.

Mentime despacio y servime otra copa... respondió. Enseguida pedí otra botella de vino. Quizás mis dotes de “proyecto de poeta” me impulsó a decirle:

-¿Qué clase de viento te arrastro a mis manos?. Ella comenzó a reírse. Continué:

-¿Qué borracha suerte me convido con vos?. En la fiesta de tu risa busco el talle de mis sueños.

Siguió riéndose y tomando de un sorbo el vino de su copa, hablándome al oído me decía que fue sola a ese lugar a naufragar en el oleaje, para recuperarse de los besos que hundieron su barco.

Yo no era un gran pirata y equivocaba vientos entre las tempestades de su escote, me animé y le robé un beso de su húmeda boca, sin dudas uno de los mejores besos en tiempo. Y fueron desfilando promesas de vino, botellas al mar. Por eso me tomé mi tiempo, quedándome bien cerca de los mejores besos y de las buenas botellas.
La noche pasó y mi compañero apareció en las peores, y como caballero que soy, acudí a asistirlo en ese momento. Fuimos al baño e hizo todo (y un poco más) de lo que debía hacer. Cuando volví a la barra, ella me dijo:

- Bueno, nos vemos el fin de semana que viene, misma hora, en el mismo lugar. Su copa tenía un hielo…

-Si querés enamorarme no me tomes en serio y ni se te ocurra ponerle al vino hielo, le dije y agregué:

-Desconfío eternamente de los después nos vemos... y de los que andan siempre con dos copas de menos.

-No te hagas problema, el fin de semana que viene, misma hora, mismo lugar, nos encontramos. Me dio un beso y se marchó.

A la semana que próxima, volví al mismo lugar, a la misma hora, pedí el mismo vino, pero ella no apareció jamás. Con el mástil herido, tiré el ancla en noches desiertas y con aquella botella que decía, “yo no fui”... partí…

miércoles, 15 de octubre de 2008

Viento en proa...

Ya sabia yo que iban a cambiar las cosas desde aquel día, sólo quiero que no haya viento del norte, que las aguas estén calmas y que sea un día esplendido, no se si el responsable de este cambio será aquella luna, o será el Rey Tritón que al ser el rey de los mares, seguro que tiene algo que ver con mis planes de navegación.
Con los primeros rayos de sol decido zarpar, hay una calma total, y me doy cuenta de que no se pueden hacer planes, pretendía agarrar los primeros vientos de la mañana, pero sólo sopla alguna ráfaga del norte.
Me pongo a merced de los vientos y me dejo llevar, aprovechando cuando hay alguna ráfaga, aprovecho para oír música y contemplar el paisaje y de vez encunado evocar a Eolo, pero parece ser que hoy no escucha mis plegarias, esta tan calmo todo que ya sólo me puse a pensar que por lo menos tendré a la luna de compañera en mis noches.

Al no avanzar, no tuve más recurso que apelar al pensamiento...
Mi barco debe en algún momento zarpar, debo izar las velas (que ahora que observo, tienen unos agujeros), navegar bajo las estrellas, con la mar en calma o embravecida, con la vida a cuestas (como ya es costumbre), como equipaje un corazón esperanzado, y mantener el rumbo como premisa fundamental. ¿Quién sabe que nos espere mas allá del horizonte?.
Levar anclas, desplegar las velas, es como si mi vida estuviese en altamar. Tengo que improvisar (como ya es costumbre) y construir solitarios caminos que las olas han de borrar o que una débil estela marcará si la marea así lo permite.
Debo navegar, navegar y navegar por el mar de la incertidumbre y tratar de llegar al buen puerto de tu corazón, para allí amarrar y por fin decirte mis pleitesías de amor.
No pedí permiso al amor, pues son cabos que nos amarran en los puertos del dolor.
Un barco ha de zarpar a cada momento, fumando lo imagino, debe navegar y navegar, reinventándose en cada instante un nuevo destino.
Hastiado, comencé a confeccionar mis bitácoras en la bajamar, mientras bebo mi rumbo en el mar cansino, sin más que una estrella que embalsamar y sin una brújula como guía.
Barco, hijo de los vientos, no llevas brújula, timón, ni compás y ahora que recuerdo, tampoco nombre te he puesto. Nuestra vida es navegar, recordarla sin mirar atrás.
Un barco sin su capitán, no anda nunca bien, un barco sin motor no anda, pero sin redes tampoco puede trabajar. La vida es como un barco sin ancla: navegará sin rumbo cuando pretenda estar quieta.
Todo es mar y naufragio, todo. Todo… que es como decir nada a esta altura, la nada al frente, turbio horizonte (indiferente e inseguro) que yace por siempre sumido en la tormenta con encono.
Un alma sin rumbo. Un barco sin timón. Un vagabundo sin honor. Un solitario que viaja por el mundo casi sin alma y corazón llegando a perder por minutos la razón por este amor que tan adentro de mi corazón llegó, esperemos que se concrete.
Con el alcohol comienzan a ladrar los pensamientos... a la espera siempre que un milagro muerda el anzuelo y poder llegar a tu puerto.
Y en las noches entre el dolor y las lágrimas que me produjo…. te quiero tanto….
Siento este dolor tan adentro, tanto que grito a los cuatro vientos todo lo que siento.
Por eso mis lágrimas, mi alegría, mi dolor… sos para mí una fantasía de un sueño en vida.


sábado, 11 de octubre de 2008

Planes…

Hace poco leí un poema de Johan Frank, con el que pone letra a una cantata de Bach, lo escuché por primera vez no se por qué, creo que me lo recomendó alguien por msn, a decir verdad no recuerdo en este momento. La traducción al español de este poema es algo como "Desafía al viejo dragón, desafía al miedo. El mundo podrá rabiar y temblar pero yo seguiré cantando en perfecta paz" y...
Me encanta. Los planes son los dulces que nos provee el destino. Lo cual es muy raro, ya que nos pasamos la vida haciendo planes, poniéndonos metas para que luego la vida siga su rumbo (sin preguntar), sin respetar esos planes y... NO hay nada de malo en ello porque no sabes lo que te deparará el futuro, es una suerte de principio de incertidumbre, brinda el matiz de lo incierto y a veces dan ganas de explorar para ver que sucederá (a veces, como es mi caso, no).
Yo, por ejemplo, quiero irme de aquí y se que no falta mucho para que eso suceda, pero... ¿Y si ese camino no me hace ser feliz?. ¿Y si el fracaso en ese camino me lleva a la victoria en otro mucho más importante?. No lo niego, a veces me pregunto estas cosas, creo que es sano hacerlo de vez en cuando.
Pero la respuesta es simple (al menos en este momento). No lo sé, yo sigo mi meta, sigo haciendo todo lo posible, sigo imaginando, creyendo, sigo lo que me dicta el corazón y... nada más pero... ¿Qué pasa si no lo consigo?. Pues habrá que buscar otros caminos, conformarse con lo ya obtenido, o seguir luchando porque, al fin y al cabo, la vida es una eterna lucha contra nosotros mismos, contra el que dirán, contra el mundo.
Pero a veces en el “perder”, se haya la “victoria”, que tal vez para los demás sea un fracaso estrepitoso, pero que lindo sería lograr al menos una de las cosas que deseo. Como decía el poema de Johan Frank "Desafía al viejo dragón, desafía al miedo. El mundo podrá rabiar y temblar pero yo seguiré cantando en perfecta paz"
Somos veletas en un mar de dudas, dejemos que el viento nos guíe y disfrutemos de las vistas.
No decidimos a quien amamos ni cuando se termina. Nos arrastra el destino y estamos aquí sólo para sobrellevarlo y aprender de ello. El destino nos arrebata lo que quiere y no podemos hacer nada.
Si encuentras a la mujer adecuada y encima ella se enamora de vos, seguí mi consejo, aférrate a ella como un hijo de puta y remen juntos, eso es lo mejor.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Las brujas no existen, pero que las hay….

Me resultaba complicado el abstraerme de mi realidad para ponerme en la suya. Pensaba que era casi una entelequia. Mi cerebro llega a comprender que haya gente así, pero no era una idea sencilla de aceptar ni siquiera adivinar cómo serían en sus vidas, en sus relaciones, en sus trabajos.
Pero he conocido a unos cuantos. Es extraño, créanme, es la verdad, pero sigo pensando que hay algo raro en ella. No tan raro como esperaba a priori. Yo que, a juzgar por algunos comentarios que me dijeron, los imaginaba como gente que se proclamaban a sí mismos mejores y mucho más interesantes, que nos miraban con condescendencia y desdén.
Raros en el sentido de ¿cómo lo harán?. Siempre me pregunte si ella es feliz con su estilo de vida. También me llama la atención como algunos la siguen y no se dan cuenta de algunas cosas de las cuales yo si me di cuenta a tiempo y pues, no tuve drama en alejarme (creo que es un método de defensa). ¿Pero saben algo?, no quiero adivinarlo, no sea que me pase como a ella últimamente. ¡Con lo contento que estoy yo con mi vida últimamente!. Por mi que siga en la suya!

La semana anterior a la pasada al menos me hizo un gran favor.

sábado, 4 de octubre de 2008

Sobre amistad...

Nuestra amistad no depende de cosas como el espacio y el tiempo. (Richard Bach)

La amistad debo reconocerlo, es sin duda alguna, uno de los temas más recurridos y sobretodo más importantes para mí. No añado frases según un guión preestablecido, sino conforme me las pide el cuerpo 8 y mi cabeza) y de ahí que a veces el tema esté repetido (y a veces lo tenga olvidado en un rincón).

¿Qué son los amigos? Esa extraña especie de personajes con los que, además de preocuparte e intercambiar opiniones y sentimientos, compartimos nuestras vidas, tu vida. No todos los amigos son iguales y, por ello, no con todos los amigos compartís lo mismo pero... si que existe un factor común y es la confianza en los momentos de oscuridad y la preocupación por su bienestar además de otros.

Para mí los tres pilares de la felicidad son los amigos, la familia y la pareja. Puedes prescindir de dos de ellos y ser feliz pero para ser feliz, creo (o intento hacerlo), es necesario al menos uno de esos tres pilares. El resto de cosas pueden marcar nuestros estados de ánimo en puntos concretos de nuestra vida pero... no condiciona la felicidad porque... ¿Qué es la felicidad? El otro día leí una entrevista a un importante psicoanalista, creo, que había sido pionero en sus tesis sobre la felicidad y... apoyándome en esa entrevista... La felicidad no se puede calificar en un breve periodo de tiempo sino en un marco temporal más amplio. Podemos ser personas felices y tener episodios de tristeza temporales y seguimos siendo felices porque... la felicidad no es simplemente un estado, que sí, lo es, pero está por encima de todo. No sé. Es tan complicado de explicar... No es lo mismo ser feliz que estar alegre. Y recogiendo la frase que hoy he puesto... la distancia o a veces la falta de atención en la amistad por circunstancias de la vida no debe hacer resentirse la amistad y, si hace resentirse la amistad quizá haya que preguntarse por qué.

miércoles, 1 de octubre de 2008

A vos…

A veces me pregunto: ¿Cómo fue que llegué a este lugar?. Simplemente no lo se. ¿Cómo susurrar en esta noche que quiero amarte, que tu piel me huele a brisa?. No puedo explicarlo… Yo no te esperaba, tampoco quería que fuese así, pero a veces los sentimientos te juegan una mala pasada y ya ves, acá estás ahora dentro mío, sin saberlo, a veces hasta sin quererlo, pero estas...
Mientras afuera me hablan del huracán que arrasó a EE.UU. (y no me refiero al efecto "jazz") y las bolsas que se desploman, ya no me importa si se pelean la KGB con la CIA, me cuentan de la crisis en Bolivia, y sabiendo que el diario no hablaba de vos ni de mi (y aunque Clarín te ponga mala), yo con la locura y la sobre dosis de alcohol que tengo a las 7 de la mañana, te imagino después de una noche de amor con una remera mía y una sonrisa abrazada a mi.
No es muy difícil imaginarte, te conozco bastante, y aún no te haz dado cuenta de eso. Vivo al ritmo de tus días, de tus noches, me abrazo a los sueños en que sólo imagino queriéndonos cada día más… “Olvidate del estúpido reloj, cuando la vida se está luciendo con dos cuerpos abrazados en la cama como comiéndose la manzana prohibida de premio.
Y vos no sos Marcela Kloosterboer ni yo soy Mariano Martinez (eso lo sé muy bien), pero no se como decirte lo que me pasa, lo que estoy sintiendo, decirte que realmente te quiero, no se desde cuando, pero hace ya un tiempo que quiero decírtelo sin saber como aún . Vamos, dejame desabrocharte ese botón, quizás mañana no tengamos más noches. Olvidate de ese estúpido reloj, nadie se ha muerto por llegar tarde a la oficina.”

Maldito sea el destino que interpuso ente vos y yo a esa persona a la que deseas tanto, si supieras que mi oscuridad se hace luz con tu sonrisa, que mi corazón late a veces por vos…¿Y sabes?, no te tengo miedo, pero tampoco me animo a decirte lo que siento, si supieras que daría todo para que estés al lado mío bebé!. Aunque siempre tengo miedo que ya sea demasiado tarde…
Espero que entiendas que no tengo mucho para dar, más que un viaje en mi camioneta y unos $12 para un vino Callia. Creeme que soy un tipo sincero, más conmigo no tendrás un yate pero tendrás amor verdadero, un montón de sueños y sinceridad.
Será que es malo ser artista y como tal masoquista, que es triste ser escritor y hundirse en este mar solitario y morir con cada suspiro de la mano del aire…

De pronto desnudo y extraño me vio la luz que asomaba desde la ventana… me descubrió el engaño. Yo de ahí no quería huir. Pues más solo que nunca desperté de esa bella ilusión…
Bebé... Quisiera contarte de los besos que perdí por no saber decir te necesito!, pero temo aburrirte.
Yo sólo cargo los besos que no haz dado, los abrazos que jamás diste, los labios del pecado. ¿Sabes bebe?… también quise escribirte una canción, pero empezaba tan triste que jamás la pude terminar….
Una vez más la ilusión se desvanece, y me descubro abrazado a la nada… es que estoy tan cansado de compartir el colchón con la soledad….

Y a pesar de todo lo que escriba para desahogarme, se que no sabes que todo lo que relaté es para vos, hasta ni te darás por aludida si alguna ves lo lees, si es que ello pasa algún día.

sábado, 27 de septiembre de 2008

Basta para mi…

Hoy mi equipo volvió a perder y no es que pensaba que íbamos a ganar, pero se nos complico a último momento, aunque queda el sabor amargo de estar a nada de ganar incluso un empate hubiese sido un éxito…
Resulta que la porquería es hoy y acá y mi equipo cuesta arriba, pedaleando mal, mordiendo la banquina hizo lo que pudo. Terrible el equipito tuberculoso que supimos conseguir. ¿No ves?... pero bueno el resultado siempre es desfavorable.
La cuestión es que nada de eso importó, sin embargo importa lo que la masa consume.
¡¡Hola Susanas!!, dicen en la parvularia T.V., ahora que es lindo ver al pueblo unido!!, chorreando Marcelos Tinelli y telefé, abanderados de esta puta fiesta que parece no tener fin.
No juego más. Basta para mi. Están embarrando la cancha Referí!!!. No puedo seguir jugando más. ¡La hora referí!.

"Guarda vecina... con los bolitas que huelen feo..." escuché al volver a casa. "¿Vió que tragedia lo de los empresarios doña?", le dijo el verdulero a la señora que le compraba 10 Newton de papas. Mientras recordaba nuestro partido que derramaba lastima por los rincones. Y que groso el estado, le pagó al Club de París!. Y que siga la vida, total las cataratas, la pampa, los cuatro climas y hasta Dios es argento.
Hoy madrugué hecho un cubito, y con mis dientes castañándome y aunque a muchos no los esconde bien ese disfraz y más de una vez se me piantan las ganas de llorar, me animo a hablar de estas cosas, y orgulloso de hacerlo, aunque tal vez nadie lo entienda.

Y aunque en los partidos siempre me vaya de jeta al piso... y se me enmierdan los planes, y para colmo me cerraron los bares de mi barrio, y hace ya un tiempo que no me sale una puta canción, se rifa un huracán y yo tengo todos los números, recordé…
partido chivudo el que jugamos estábamos todos atrás y Germán de 10, todos atrás y nuestro quipo siempre en offside.

No juego más. Basta para mi. Están embarrando la cancha Referí!!!. No puedo seguir jugando más. ¡La hora referí!.
¡¡¡BBBAAASSSTTTAAA!!!.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Un poco de la música y de mi…

La sabiduría llega generalmente cuando no nos sirve para nada y eso aparentemente no se puede evitar de ninguna manera (o al menos no supe nunca como), aunque más de una vez la sabiduría se nos adelanta y podemos hacer maravillas o salvar el mundo quizás...
Como la mayoría hace ante su familia, sus amigos, ante ellos mismos... acepta sin rechistar la etiqueta envenenada, el juicio loco, el delirio. Y esta vez no fui la excepción a la regla. Todo fue por culpa de la música… si, la música, así que hoy les voy a hablar de ella.
Ya estoy hastiado de escuchar reproches sobre mi alejamiento de ella…
La música es para mi una chica bastante caprichosa que tiene la loca cualidad de hacerme sentir glorioso, como también más de una vez me hace pegarme un chapuzón en el mismísimo infierno. Puede hacerme sentir la peor basura, como también hacerme sentir digno, triste o feliz.
Mucho me ha enseñado, mucho he aprendido, juntos hemos hechos cosas muy lindas, hemos crecido, peleado, discutido, hasta que un día se me murieron las ganas y en un sueño profundo me acosté alejado de ella… Lo que no fue ya nunca será, pensé. Pensé también que cerrarían mis heridas y que al abrir los ojos, saldría el sol.
Muchas fueron las miradas que esquivamos mutuamente, la vida también nos ha dado este trago amargo que estamos viviendo en este momento. Y las lágrimas son de verdad, no hay lugar para la mentira entre nosotros.
Ella se dio cuenta que últimamente no me sale una puta y pedorra canción y ya estoy cansado de decir:

- Muy bien hermano, muy groso lo que hiciste!... ¿cambiaste la guitarra?...

También hubo algunas mentiras (generalmente mutuas) que nos dañaron, a veces queman los recuerdos y las ilusiones siempre están prestas a chicanear en esas situaciones. Tal vez es que nunca estuve a la altura, yo ahora me hago el inocente y ella juega a hacerse la dura y así estamos hoy, el uno sin el otro.
Pero también se que hay gente que lo hace por obligación, ignorantes de que el sólo hecho de hacerlo por ese motivo se lleva la alegría de sus corazones.
Silencio!!!!, que ahí la veo llegar a ella con sus balas y flores sin temor a presentar batalla, empuñando el escudo del amor y de a poco yo me noto coqueteando nuevamente con ella.
Como dijo “fitito” la música es la reina madre y ya no se hable más!.
Un día cualquiera, en algún lugar nos encontraremos y nos daremos otra oportunidad.

Y esa es la tristeza que la maga reconoció en mi hace ya un tiempo atrás.

viernes, 19 de septiembre de 2008

Mi homenaje…

Y la vida dijo: Basta para mí!.
Y cuando al fin creíste que ya no quedaban lágrimas por brotar, la vida te sorprende con la tragedia, ¿y ahí que es lo que pasa?.
Puedo contarle sobre flores, plantas, autos y decirle que todo aquello me gusta, pero prefiero hablar de otras cosas…
Un sin fin de recuerdos y anécdotas brotaron de mi cabeza y no me dejaron dormir. Trepe al techo de mi caza y comencé a fumar (seria el desenlace de una larga noche de fumar como defensa del cuerpo y de la mente).
Mirando la nada a lo lejos, me puse a pensar como es la soledad en la ciudad y traté de entender como fue que decidiste eso… pero nunca podría pensarlo tan real, seguramente contigo te llevaste unas hermosas melodías que ocultaban tus ganas de gritar. Buscándote en el viento, soñándote despierto, pensándote en el tiempo, ¿Quién sabe donde estarás?.
Entre las grandes cosas que hiciste y dejaste, fue a un amigo de verdad. Arquetipo de vivir en soledad, pero siempre quitándote una sonrisa (es como te recuerdo)… aquí va mi homenaje.

Ofrenda (esperando que el destino nos junte)


A través de un vidrio empañado veo llover,
es muy grande mi pena y se que no vas a volver.
Paso toda la noche llorando tu ausencia,
y busco encontrar la forma de hacerte una ofrenda.

Aunque hoy no estés aquí, aun vive dentro de mí.
Es mi deseo que sepas que no olvidare tus lecciones de grandeza.
¿Cómo hago para tenerte?,
si la vida es tan cruel que nos deja sin tu presencia.
¿Y a donde es que vas?.
¿Por qué no te podes quedar?.
¿Qué es lo que hay donde vas?.

Espero que donde quieras que estés, sea mucho mejor,
desde aquei estare esperando reunirme contigo

cuando lo dicte el destino.

Esa poesía la escribí en 2003, es mi homenaje a Miguel Ángel Pesce. Que en paz descanses y espero que hayas encontrado la luz que necesitabas.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Aquella maga…

Hace poco alguien me preguntaba si creía en la felicidad. ¿Cómo puedo creer en lo que pocas veces viví?, pregunté. Reconozco que la conozco, más allá de cualquier circunstancia personal. No es cuestión de creencias. Aunque el ser humano sea especialista, también, en inventar su infelicidad (entre ellos yo).
Una personita, una verdadera maga, aunque ella no sea consciente de ello, y créanme que más de una vez la he visto cambiar el mundo varias veces en una sola tarde, que he reconocido hace poco como tal, o hace mucho, o desde siempre, en fin, me decía que no le gustaba esa tristeza que veía en mí. No supe decirle, en ese momento, que era una inmensa y profunda alegría lo que sentía, de estar allí, compartiendo ese instante junto a ella, debatiendo, intercambiando experiencias, aprendiendo.
Esa felicidad que somos es la piedra filosofal definitiva, la quinta esencia, el santo grial, la fuente secreta, privada y universal a un mismo tiempo y espacio, de toda transformación. Descubrirla supone tener la varita mágica con la cual podemos convertir todo en algo lindo y hasta a veces útil. El camino del alquimista pasa, antes que nada, por hallar en sí mismo ese manantial sagrado llamado piedra filosofal.
Cosas muy lindas he aprendido
, hace poco aprendí que generalmente mi tristeza, viene a señalarme en qué me equivoco, para poder enmendarlo y seguir así expandiendo mi consciencia, aunque también reconozco que más de una vez no suele pasar eso.
Acepto la tristeza que esa tarde la maga creyó ver en mí.

Pero ya les contaré de ello más adelante…