miércoles, 17 de julio de 2024

Redescubrirte...

Redescubrirte me obliga a redefinirte,
y al hacerlo, solo me encuentro.
Al reinventarte siempre hay
nuevas y vistosas novedades.
En esa búsqueda te espero
donde nunca vas a estar.
 
Redescubrirte hace que te mire,
que me pierda en tus ojos,
que cada nuevo abrazo anhele.
Cada vez que te pienso,
zigzagueo en mil fantasías,
donde estamos como siempre
dónde estamos donde nunca.
 
Redescubrirte vuelven a mis
ojos nuevamente aprendices.
Y en tu plano y en el mío
nos volvemos a desfasar.
Aquello que es inverosímil
no logra una consumación.
Este será mi defecto,
esa será tu decisión.

jueves, 11 de julio de 2024

La pregunta que jamás realicé...

Hacía años que venía llorando en silencio, pensando en lo que es inevitable que suceda. Créanme, cuando me refiero a años, hago referencia a muchos, de verdad. De algún modo intenté forjar una fortaleza que en definitiva jamás existió.
Resisto siempre que puedo, evito llorar. Odio la imagen que representa en mi persona el hecho de hacerlo, pero hoy no me sale. Hoy todo me emociona y conmueve, porque descubro que en todo estás y estuviste vos.
Tantos años compartidos y jamás me atreví a preguntarte por tu pasado, a indagar por tus sufrimientos y dolores; a cuestionar algunos de tus actos y decisiones que te llevaron, de alguna manera, a terminar tus días conmigo. Será para mi siempre un interrogante aquel exilio, tu juventud y los errores que cometiste. Creo que esa era mi manera de sostener alta tu imagen y de no humanizarte tanto, como lo venía haciendo desde hace tiempo.
De pibe me gustaba esa idea de que papá podía arreglar todo, que, con su inteligencia, no había problema que no pudiera abordar. Pero claro, no tenía herramientas para ver a una persona cansada, que necesitaba de siestas para sostener cuatro trabajos y que no pasemos por todo lo que tuviste que pasar en tu infancia.
Volaste alto, desde la selva misionera a la de cemento en Buenos Aires. Lograste todo aquello que te propusiste en tiempos récords y con distinciones. Ese temple que siempre mantuviste, era para muchos inspirador, pero también fue tu condena.
Un corazón tan grande y roto, tarde o temprano se iba a cansar de latir… y me relaja saber que fue en una de esas siestas que tanto necesitabas, con tus perros, en paz.
Anoche, mientras lloraba, miraba algunas viejas fotos tuyas de cuando eras joven… me pregunté: ¿Ya sabrías que ibas a ser mi papá? ¿Te imaginabas que íbamos a terminar acá? ¿Sabías que te ibas a preocupar cuando no supieras dónde estaba, a qué hora volvía o si iba a volver? ¿Sabías que iba a estar triste y que no te lo haría notar para que no te preocuparas?
Inmediatamente me respondí que no, esas fotos eran de lugares que no conozco, y que tampoco sabés en esas instantáneas, que un día pensé en dejar la escuela para ir a trabajar mientras estabas internado, en coma, con tres muertes clínicas y cuatro by pass; no sabías que un día me iba a ir a vivir lejos, dejando afectos, trabajo y familia; mucho menos que me iba a volver un melancólico serial que se la pasaría buscando un sentido a todo aquello que me fascinaba… Pero en definitiva ¿Qué sabías de mi?
En otra foto estábamos en Misiones, en Puerto Iguazú, en el parque de la casa de mi tía, mientras me mirabas ¿Sabías en algún momento que íbamos a tener esas charlas tan dolorosas cuando se rompió esa familia a la que habías apostado? ¿Sabías que ibas a comprar cervezas para tener en la heladera esperando a que vaya a aquel departamento a planchar mis camisas y lavar ropa? ¿Imaginabas que pasaríamos horas hablando de fútbol, viendo partidos y discutiendo de política? ¿Sabías que por mi decisión no ibas a tener nietos? ¿Habrás imaginado esas charlas del futuro? ¿Intuías que iba a terminar escribiendo de vos en este momento?
Veo tus fotos y no dejo de llorar, es como el Arroyo Ventana cuando se desborda y no me deja cruzar hacia el otro lado. Sé que es tarde y a destiempo. Este corazón también está roto y nunca supe expresar mi admiración por vos. A veces, pienso en nuestros últimos viajes, en nuestras charlas, acompañadas de esos mates lavados y feos que hacías, pero que eran perfectos en esos atardeceres que teñían a los trigales de rojos, alfombrando los campos en una fusión, cuasi infinita con aquella línea que corona al mundo.
Lamento mucho que nunca puedas leer mi novela, que tampoco hayas leído mucho de lo que escribí más allá de lo técnico; aunque haya descubierto hace poco que algunas cosas las habías leído a escondidas. Me quedé con las ganas de que me dieras mi título universitario, pero estoy satisfecho de haber brindado y festejado en aquel momento.
Hoy me pregunto si todo aquello que hice, hago, fui o soy, no era para mostrarte que yo también podía ser un poco como vos, obvio que con menos carácter y con más torpezas. Le pregunto a mi cabeza ¿Por qué no fui capaz de abrirme más a vos y de exigirte lo mismo?
Pero jamás lo hice… creo que caí en la cuenta que de algún modo todo lo que hice en mi vida era para caer en una pregunta que jamás realicé.
Me entristece nunca haber tenido el valor de preguntarte: Viejo ¿Estás orgulloso de mi?

martes, 9 de julio de 2024

Éstos días sin vos...

Cuando ando rayado, pensando en todo,
buscando conclusiones en todo este lío,
no te encuentro, ya no estás conmigo.
Practicaste el perdón como designio divino
y acá estoy yo, solo, sin esperanzas.
Ya no tengo nada que dar,
ya no sé qué vale la pena hacer.
Los días que se pasan y
no me gusta ver como se desvanece la vida.
 
Si notas que todo lo veo más obscuro y opaco,
no te enojes, todo es más claro.
Cuando uno pierde a su padre,
pierde las raíces y se desestabiliza todo.
En este metegol acostumbro a perder,
esquivando los charcos de las veredas del destino,
rumbeando a la parada del bondi
que me lleve de nuevo a tu encuentro.
 
Mañanas pálidas y melancólicas,
a vece lluvia y un poco de sol.
Nunca valoro las cosas importantes
de la vida hasta que las pierdo.
Disfrazando con alegría todo este dolor,
en mi laberinto privado no es fácil salir.
A cara o seca con el destino y las tormentas,
mientras la ruleta gira, juego con las cartas sobre la mesa.
 
Con mis orgullos en blanco y negro,
cierro todas las puertas y
juego a ser un enmascarado.
Enfrentando cada noche sin dejar
que algunos recuerdos me envenenen.
Cómo un barco fantasma navego
buscando en la espuma tu imagen.

sábado, 6 de julio de 2024

CRN...

Vuelvo a casa despacito,
conversando con el Sol.
La mirada empapada y sin aliento,
viendo nada más allá del capot.
 
Si a la guerra me mandaran
yo con vos siempre voy.
Si mi vida valiera algo,
es porque siempre estuviste vos.
 
Dejé atrás viejas derrotas,
extraviado con cada quizás.
Extasiado en miradas sin respuestas,
me pierdo y no me vuelvo encontrar
buscando algo tuyo en mi interior.
 
Y día tras día sale el Sol,
impotente por no poder iluminar.
Y tras cada día el corazón
se resiste a olvidar.
 
Tripulando viejos barcos que
hace tiempo abandonaron arenas con huellas,
mudas testigos de un horizonte.
Madrugadas crueles, amigos que lejos están,
a donde vayas estás conmigo siempre.
 
Y en este barco siempre llueve
y nunca aprendí a naufragar.
Cada tango se torna una confesión
y con cada horizonte te salgo a buscar.
 
Que felicidad haberte conocido,
tu mirada ausente me castiga.
No te quedaste con ningún vuelto
enseñándome que es de humanos errar.
 
A veces Gabi, Junca y las abuelas me visitan,
si me ves con la mirada perdida en el vacío,
y con la respiración entrecortada,
no te asustes, ni me asistas, en un rato estoy con vos.

lunes, 1 de julio de 2024

Viejo...

Viejo, nunca me exigiste lo que debía ser, pero si alguien te cuenta de mí, tenés que saberlo… Viejo… soy tu culpa, no en el arte, no en mi profesión, no en la ciencia, no en la música, no en lo que soy, sino en tu ejemplo. Quizás sos el combustible de mi vida. No hay día en que no estés conmigo, no compartimos todo lo que quisiera, pero me sacaste más de una sonrisa de vez en cuando y me hiciste enojar más de una vez.
Egoístamente para los que te queríamos y conocíamos, viendo tus penurias físicas y algunas psíquicas, para los que nos quedamos, la vida te dio un tiempo mayor a lo que la predicción médica decía, que nos sirvió para elaborar una suerte de despedida en vida.
Viejo en mi caso no prefiero eso, quisiera que sea instantáneo, en mi ley, que entiendo que puede llegar a ser la tuya.
Me relaja mi necesidad de saber que a la gente no le gustan que mis escritos no sean más que una lágrima en el mar. No soy especial para nada en este mundo, tal vez por ello las carambolas de la vida nos trajeron hasta aquí.
Siempre quiero sentarme a la mesa con vos, viendo fútbol, tomando vino y comiendo asados, esos que siempre te salieron tan bien.
Hace tiempo que empecé a escribir describiendo lo que veía y con el tiempo a describir de la piel para adentro, ahí donde habitás vos desde siempre, para siempre.

martes, 11 de junio de 2024

Clinofilia…

La madre de los recuerdos es la nostalgia,
un manto suave que envuelve lo vivido.
Fallé en intentar comprender mi mortalidad y en apreciarla,
perdí la esencia de lo eterno en un suspiro perdido.
 
No me vieron llorar de verdad mis viejos,
oculté mis lágrimas tras una máscara de fortaleza,
mis amigos sí y hoy los tengo lejos,
la distancia teje hilos de soledad y tristeza.
 
Quizás nada nos vuelva a unir como en aquel entonces,
pero nos queda el recuerdo, un refugio en la tormenta.
En competencias inacabables, evadiendo la diáfana noche,
cual gladiador me enfrento a eso que me aterra y ata.
 
Estoy tratando de perdonar, quiero perdonar,
deseo liberarme del peso de las sombras.
Muerto de miedo tratando encontrar la paz,
anhelando la calma en medio de las olas.
 
Aunque no es relevante a la verdad,
el destino nos leyó las manos y nos bajó el pulgar.
Gesto decisivo y cruel,
hablo con mi insomnio de vos, en la obscuridad sin par.
 
Tengo miedo a desaparecer en el dolor,
consumido por las llamas del ayer.
Pero en la lucha por la paz, encontraré tu voz,
y en el perdón, juego a renacer. 

domingo, 26 de mayo de 2024

¿Cuál preferís ser?

El amor y la poesía son vecinas, a veces comparten el tendedero de la ropa, por eso, frente al agotador atletismo de la alegría, la tristeza tiene un delicado cansancio. Uno comienza a ir cicatrizando viejas heridas y lo hace sin pasar facturas, haciéndose cargo de los que nos toca.
Nunca tuve la virtud de la belleza y quise compensarlo con la palabra, pero jamás funciona así, aunque Platón compare a la belleza con la palabra, la realidad es que cada uno lidia con las penas escribiendo poesía, tocando el piano o la guitarra, batiendo récords propios, o intentando ser lo mejor que le sale en su trabajo, o relaciones.
Por eso es que no quiero vivir en el país de las maravillas, hace rato lo tengo claro cuando hablo con la almohada, una suerte de charla exitosa con gusto a fracaso, que se torna como una brújula sin aguja, vas quedando desorientado y buscando un camino, pero yendo hacia adelante… la vida es una avenida de una única mano y dirección.
Y así, con el tiempo entendí que no es lo que soy, es quién soy. Un reflejo un poco pálido.
Hay gente que sólo existe y otras que viven. Entre esa gente ¿Cuál preferís ser?

lunes, 8 de abril de 2024

De amores y poesía…

Volcado en tu hombro con
la mirada en el más allá,
narro historias que se
fragmentan como mosaicos
al borde de aquel mar dulce.
 
No vimos al viento,
pero él nos hizo vibrar.
De algún modo me gustó verte
documentar nuestro último día.
 
Caminamos con cordones desatados,
corazones rotos, cansados de mirar atrás.
Como trenes se nos pasan los años
sumando cada año una ausencia más.
 
¿Tuviste una mañana dónde
no tenías más nada que perder?
¡Yo si!
Me la pasé discutiendo con el
espejo el precio de olvidarte.
 
Julietas y Victorias en tu carro
no debieras cargar jamás.
Envío escritos versos en aviones de papel
que en tu balcón se acumulan.
 
Tu mano y la mía ahorcadas,
nuestras sombras pisándose en la terraza,
y un suspiro que grita en silencio:
por suerte tenemos memoria

lunes, 25 de marzo de 2024

El próximo brindis…

Con las suelas ya gastadas
de tanto caminar por
escondernos del viento del ocaso.
Y respirando el polvo
que dejó tu indiferencia,
buscando en mi cama el hueco
que anidó tras tu vuelo.
 
Colecciono fragmentos
de todo lo que rompí.
Y siempre llevo botellas conmigo
para el próximo brindis.
 
Corremos como perros
bajo la imponente lluvia,
bañándonos las ausencias.
Y cruzando aquella tormenta,
agitando banderas blancas
contra el olvido,
mientras la madrugada se arrastra,
andando, sin saber, ni entender.
 
Ya el río barrió con nuestros pasos,
mirá a donde fui a parar
por tropezar otra vez.
Guanteando la noche de este otoño,
sin querer llevo en mi garganta tu nombre.
 
Y así, voy y vuelvo a lugares
a los que no llego sin vos,
para tapar cicatrices,
junto las hojas que cayeron.
El cartucho se va quedando sin balas
y equivocando puertas ando sin consuelo.
 
Hagamos las valijas y huyamos de las sombras,
esta vez no rifemos nuestro corazón.
Mientras colecciono fragmentos
de todo lo que rompí.
Ahora llevo botellas conmigo
para el próximo brindis.

sábado, 17 de febrero de 2024

A solas...

A veces pierdo el tiempo pensando
que hacer una canción es
cómo preparar un cóctel.
Cada vez tardo más en leer un libro
y escéptica la mirada se vuelve.
 
Asique baile señorita,
hágame caso y corra la mesa.
Desmárquese de la rutina,
y ojalá se lleve bien a solas.
 
El individuo es un rompecabezas insoluble,
pero en multitud es una certeza matemática.
Las medias se mantienen constantes
mientras los individuos varían.
 
Uno no escribe invitando a todos,
no se trata de una reunión de consorcio.
Si la rima es predecible,
pierde todo tipo de efecto.
Antes de tirarla a la tribuna,
la gambeta se vuelve fundamental.
 
Asique baile señorita,
tiene permiso, pase por acá.
Bienvenido el fin de semana,
los dejo estar a solas.
 
Se trata de no gastar metáforas
ni realizar asociaciones que perdieron su filo.
La intervención poética es necesaria
sin presumir lo que no se tiene.
 
De la piel para adentro siempre cuesta,
las cosas que conmueven no están afuera
sino bien dentro de nuestros huesos.
Las canciones se disfrutan con whisky
y no agitando desde el auto.
Quizás por eso sea probable
que el deseo siempre esté en fuga.