miércoles, 17 de marzo de 2010

Desamores en tiempo real…

Luego del malentendido de mierda, el dramático desenlace… ella colgó su pensar a través de su computadora a su Facebook, inmediatamente él empezó a disparar comentarios a granel, como si con simples “te amo” escritos en un teclado pudiese disuadir la malograda suerte y convencer a la persona desencantada que lo que ocurrió no era cierto; un último acto desesperado, simplemente eso.
Claro, ustedes se preguntaran, ¿qué me está contando este chabón?; la respuesta no es fácil, pero lo trataré de simplificar. A veces me pasa que hay situaciones que me sorprenden y esta, si bien es cierta y me tocó verla en tercera persona, me shockeó por demás, seguramente no hubiese sido así si yo no lo hubiera visto minuto a minuto y palabra a palabra.
Él inmediatamente tomó su celular y comenzó a grabar un video extenso, en el cual al borde de las lágrimas y encerrado en el baño de su casa para que nadie lo viera y oyera, contaba brevemente como se habían suscitado los hechos que terminaron concluyendo en una serie de acontecimientos tan enredados como un ovillo de lana, por ponerle un sentido literal. Daba vueltas, la voz le tiritaba, le temblaba el pulso, apenas podía enfocarse en la lente de aquel teléfono de última generación que se reflejaba en el espejo; y claro, algunos nos olvidamos lo que es el amor a los 14 años, ese torrente de fascinación por el otro, ese enamoramiento primerizo que busca explorar lo que es el sexo opuesto y fantasea con situaciones comunes entre dos seres, que si bien uno lo sigue teniendo de más grande, no se repite nunca como en la primera vez, una suerte de temple es el que lo protege a uno y nos permite abrigarnos de tamaño derroche de sentimientos.
Tengo miedo de perderte amor de mi vida, te amo mucho, sin vos no sé como seguir viviendo, eran las palabras que esgrimía mientras le contaba que el ex novio de ella se le acercó y le dijo que ellos se seguían viendo. Ese cuento fue el detonador de su llanto y la rápida conclusión de su mensaje oral y visual a la vez.
Fue para mi inevitable seguir por al menos unos días como terminaba esta novela catastrófica. Lamentablemente no terminó del todo bien... cuando el caballero que llevaba la espada del tiempo dio un certero ingreso en el corazón de los sentimientos.
A los tres días ella estaba con un flaco nuevo que vive a la vuelta de su casa… él… bueno, el siguió implorándole amor.

miércoles, 10 de marzo de 2010

A mis héroes…

Naturalmente sabrán que mis héroes no nacieron en el planeta Kryptón, tampoco corren muy rápido con sus pies, no vuelan en un avión invisible ni fueron picados por una araña y gracias a ello deambulan por la ciudad colgados de sendas imitaciones de telaraña desde los edificios más altos del mundo. No, por suerte son más normales, aún los que son llamados súper héroes (si es que Batman, Indiana Jones y El Zorro lo son).
Ya desde pequeño me dí el lujo de crecer con héroes distintos a los de mi edad, incluso a los de mis amigos más cercanos que hoy están distantes por distintas cuestiones de la vida (Marquitos, Lean y José, los voy a recordar siempre), eso si, los Caballeros del Zodíaco marcaron una era en nuestra infancia ¡que joder!. Pero con mis constantes cambios de colegios y mis lecturas en la casa de mi abuela, donde abundaban (abundan) libros y revistas de toda índole, fui conociendo a Fangio, Belgrano, San Martín, Bolivar, a Sucre, a Borges, a Cortazar y lentamente éstos, fueron ganando mi mente y mi imaginación, más aún con la llegada de la adolescencia y mis maratónicas noches de lectura sin cesar. Pero en el fin de mi infancia y el comienzo de mi adolescencia también descubrí la radio y desde ese entonces Lalo Mir ocupó el podio de ese medio de comunicaciones, sin olvidarme de Victor Hugo, López Foresi, Larrea entre otros tantos que no me vienen a la memoria y creo que es vano esforzar un recuerdo para nombrarlos si la idea se entiende de todos modos.
Y la lista se agrandó al empezar a estudiar el tema del conflicto armado de Malvinas; y la lista de héroes creció mucho más de a poco con cada relato, con cada anécdota, con cada párrafo leído de historia; una profunda emoción me embarga cuando hablo de ellos o toco ese tema y como se convirtió en una pasión con el correr de los años, a veces me exaspero un poco cuando alguien dice cosas por ignorante o por que se comió la versión inglesa… claro está no puedo cambiar al mundo, pero si puedo generar interés, y quizás ese interés bien enfocado logre cambiar de parecer a esa persona, y eso señores no es más ni menos que una transmutación, no sólo para mi, sino para aquella persona y para aquellos héroes que dieron su vida por una causa y no por que fueron mandados a luchar por un Gral. borracho… creo que la historia no va a soportar mucho tiempo más esa versión.
A mis héroes los admiro pero no los idolatro, trato de hablar de ellos cuando sale el tema y me cuido mucho de no andar imponiéndoselos a nadie, como ahora que les estoy haciendo este pequeño homenaje con ganas de ser bien redactado.
Ya sé, me vas a decir que salvo Batman y El Zorro, los demás son personas normales, y la respuesta es si y me alegro que así sea.





Quizás vos también tengas muchos héroes o tal vez uno sólo… estaría bueno que me cuentes su historia... Tal vez lo sume a mi lista.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Cosas de familia (en tiempo pasado)…

Mientras comíamos mi pierna derecha acariciaba su entrepiernas a la vez que su madre me alcanzaba un poco de ensalada; y claro la mesa era grande y en Castelar estaba toda la familia reunida, disfrutando de aquel asado que el abuelo había hecho con mucho esmero y que estaba delicioso para serles franco. Su hermanastra mayor me acariciaba la pierna izquierda mientras yo hacía maromas para no ser descubierto por alguien en la familia que utilizando la agudeza visual terminara percatándose de esa situación promiscua.
A todo esto el hermano menor de ella hacía chistes sin sentido que algunos por ser tan estúpidos terminaban causando algo de gracia, claro está que no por el chiste, sino por la situación y las voces que ponía él mismo al contarlos. La primita de tres años corría y gritaba alrededor de la mesa, la tía (la del medio) y a los gritos, le pedía a la nena que se calmara y toda vez que podía me guiñaba un ojo… con complicidad yo siempre sonreí, y les confieso que siempre me gustó la tía del medio, la mayor jamás me cayó bien y la menor tenía actitudes totalmente despreciables para con la humanidad entera.
El abuelo sacó los chorizos y la hermanastra escudada por el largo mantel que cubría todo, aprovechó para bajar el cierre del jean que estaba usando e introducir sus largos dedos por allí; me esforcé mucho para no mirarla y para que nadie se diera cuenta de lo que estaba sucediendo, a todo esto ella empezó con su pierna a buscar mi entrepierna que a su vez estaba ocupada/excitada con las manos de su hermanastra. Con un gesto afable pero imperioso le pedí que no lo haga y de esa forma tuve tiempo para sacar las manos de su hermanastra de mi pantalón (y no tanto).
Tras el atracón, salí a fumar un cigarro en el pequeño jardín/garaje que daba hacia donde estaba la parrilla, ella había ido al baño lo cual era bueno, ya que de esa forma no me criticaría por salir a fumar. En el jardín estaba la tía (la del medio) que empezó a acercarse peligrosamente, entonces la sorprendió ella apareciendo de la nada y preguntando: -¿De qué hablan?. De nada fue la respuesta al unísono. La tía se alejó y ella se quedó un rato conmigo, pero con desgano dado que estaba fumando. No terminé el cigarrillo que ya estaba solo en ese patio. El sol era fuerte al igual que la temperatura, pero la misma se vió acrecentada con una discusión entre hermanas que caldeo el ambiente de forma temible, por ende decidí buscar una copa de vino y encender otro cigarrillo, repitiendo la operación de volver a aquel patio.
La cosa se puso tioca cuando la hermana menor rompió una botella de vino contra un mueble y toda la familia corrió a calmarla, la circunstancia se fue de las manos en aquel lugar, consternado y no menos sorprendido, la agarré a ella del brazo y nos fuimos a la placita de aquel barrio. Lloraba, lloraba mucho y puteaba a su familia en general, yo la miré con ternura y la abracé todo lo que pude, hasta que me decidí y tomados de la mano volvimos a la seguridad de mi casa gracias a aquel tren que siempre me sirvió de transporte para ir o volver del oeste.
Una vez en mi casa, ella procedió a bañarse mientra yo preparaba unos mates.
Son cosas de familia atinó a proferir como primera palabra. Sonreí y nos quedamos tomando mate en silencio durante una hora aproximadamente.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Zamba de Ventania…

Ahicito entre el polvo y las brazas,
girasoles verán nuestro andar
y perdiéndonos en la ondananza
a las sierras vengo a homenajear.
Con amigos, el bombo y el mate,
una guitarra comienza a cantar.
La ventana que mira expectante
por el abra nos vé asomar.

Si animás a sortear tus distancias
en Ventania nos has de encontrar.

Un asado junto al Sauce Grande,
mil historias de indios pa contar,
en el dique Paso de las Piedras
brillantes estrellas nos abrigaran.
La 76 y su trazo errante
a la comarca te llevará,
el Tres Picos se impone sublime,
centinela de la provincia.

Si buscás los pasos de tu alma
En Ventania los vas a encontrar.


Perdón a aquellos lectores habitué, pero estuve afuera y con problemas en la PC, como se me rompió el disco rígido (donde estaban algunos escritos frizzados), y para cumplir con ustedes, terminé subiendo mi última creación, una zamba dedicada al sistema de ventania y a mis amigos Piti y Chegu por la buena onda y la paciencia cuando les pregunto de por allá.
Pronto subiré la zamba con música y cantada.

jueves, 11 de febrero de 2010

Menú del día…

-¿Qué hay para comer?, pregunté sin vacilaciones.
-El menú del día consiste en una deliciosísima entrada compuesta por una ensalada de vegetales transgénicos, vaca loca como primer plato, el segundo plato es una deliciosa sopa de derrame de petróleo que se fue cocinando con un naufragio en las Islas Galápagos, el plato principal es una revolución golpista en algún país subdesarrollado (tome África como ejemplo), y de postre no puede perderse una nueva enfermedad de laboratorio que está pronta a salir, ese es el menú que tenemos hoy caballero.
-La verdad paso, muy bueno el menú del día, pero se me pasó el hambre. Muchas gracias y adiós. Respondí y me alejé.
Como siguen las cosas en el planeta Tierra, prefiero contarles algo que sucedió el otro día con una de las personas que estoy aprendiendo a querer de a poco con los típicos altibajos que se presentan cuando uno se propone a descubrir algo más allá de las superficialidades y que por ende se torna en un trabajo arduo y difícil.
Luego de almorzar con ella, en un restaurant con un menú más típico y habitual, fuimos con un grupo de personas a ver un recital en donde tocaban varias bandas en el Parque del Centenario, la oferta era variada, pero cuando empezaron a dar sus opiniones sobre las bandas, el turno final me llegó a mi y dije que todas me sonaron igual. Al decir aquello... ella hizo un gesto de negación, como sintiendo dolor ante una injusticia, como si se lo hubiese dicho a ella, de repente se me llenó el corazón de dulzura ante ese cuadro, seguramente les habrá pasado alguna vez, hay ciertos gestos o miradas que aunque uno trate de negarlo genera cierta ternura, y esa situación fue una de ellas. Y es que para mí, la mayor parte de las bandas formaban una masa abstracta, absurda y aburrida, que no paraba de emitir reivindicaciones sociales y males de amor, es decir: quejas y más quejas, y la verdad que no está mal eso, pero no está mal también cantar (o tocar) algo que cuente una historia, que deje un mensaje, que a uno lo deje pensando algo o intentando descifrar un mensaje subliminar (o no) implícito en una canción… Después del gesto de ella... esa ternura me hizo ver con claridad lo que había olvidado cuando empecé a fabricar en mi mente ese prejuicio, quién sabe cuándo. Y de repente me interesaron los individuos que había detrás de esa masa ilusoria.
Empecé a flashear que pensaron al escribir/componer esos temas y ahí salió a la luz mi pensar… cuando se lo expliqué con palabras menos cruda y más diplomáticas, creo que lo entendió… de todas maneras aclaré que mi forma de expresar no es siempre la que yo quiero, soy un tipo de mucho putear e insultar, a veces sin medir las consecuencias, pero eso lo ligo más a una cuestión folklórica más que a cualquier otra cosa.
Fue un momento lindo luego de esa explicación, ya que ella no vió mi respuesta como un ataque sino más bien como un pensamiento distinto de alguien que no aprecia de igual manera la realidad. A veces es difícil comunicarnos entre nosotros, y lo que también es cierto es que a veces no queremos escuchar/entender cuando nos dicen bien las cosas.
Llegué tarde a casa, justo llegaba mi viejo, le pregunté a mi madre:
-¿Qué hay para comer?.
-Milanesas.
Ese es el mejor menú del día.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Romina (por poner un nombre)…

Estoy estando buscando, mejor dicho, buscándome, puntos suspensivos, una sonrisa cómplice al espejo y el mambo es tal que cuesta respirar. Me río solo, me río acompañado de ese ser grotesco que mira del otro lado; me saco un par de espinas, tal vez mañana será otro día, mejor no continuar como hasta acá.
Anoche te me apareciste en un sueño… pesadilla hermosa y extraña si las hay.
El espejo se me caga de risa en la cara, tartamudea tres frases muy propias y sigue en su eterno ritual, mientras yo de a poco pierdo la calma, ya no puedo ni darme la hora, mejor será hangararme en mi almohada, base segura pero no confiable donde aterrizar, aquel lugar donde mis preguntas desafinadas que profiero no tienen eco alguno. El día me pide que me quede a dormir un poco más, lo mejor será que así sea.
Anoche te me apareciste en un sueño… pesadilla hermosa y extraña si las hay.
Y es que mi cama no tiene sueños, le cuento sobre mis promesas deshechas y me lleva de paseo por la playa de la imaginación y los anhelos difíciles de concretar; ladrando realidades que duelen a veces mucho más que un puñal, murmulla que si me aferro a una incógnita no voy a lograr nada. Allí, en el balcón de la memoria, se asoman y disimulan unos susurros que se acurrucan al lado mío, se visten de vos y me cuentan fantasías de inviernos en tiempo pasado. Difícil será dormir esta tarde con tanto frío y recuerdos ardiendo en el mismo lugar.
Así fue, me distraje un buen rato cosiendo algunas dudas, el pasado se torna presente por momentos, es como entrar en una casa que recontra conocés, pero en la que los muebles fueron movidos de lugar, o como encontrarse con una vieja novia y preguntar: ¿estás más joven ó me parece?. Romina así son las cosas, vos te divertís y yo estoy en otra cosa, ya no juego más a lo que jugábamos antes, cuando éramos más jóvenes.
Y aunque vos no lo creas sigo siendo yo mismo, es decir, el que conociste, pero distinto a la vez, se complica explicarlo, pero aunque los cambios abunden, la huella sigue siendo igual, sigo siendo Argentino, elegante y charlatán, a pesar de mis sueños en silla de ruedas, con las ruedas sin lubricar, sigo siendo yo, obviamente mejor y peor, pero la diferencia es que ahora reconozco mis torpezas. Estoy seguro que cuando leas esto (si lo llegás a leer) me vas a juzgar, como siempre lo hiciste, de movida te va a costar entender una nueva personalidad, una forma distinta de pensar/actuar/escribir, pero es lo que hay, y ese “es lo que hay” no es una justificación a nada, sino la evolución de aquel mismo ser que supiste conocer, evolución que ni yo sé si es para mejor, pero en definitiva es evolución al fin.
Busqué algo en la heladera y nada me convenció, deambulé por la casa y la historia fue igual, oxidada el alma, me tiré en el futón y cantando canciones que de seguro tardarán en volver, apareció mi perra… dos lamidas y una mirada como diciendo vamos loco, por lo menos ahora estás haciendo pie… Y luego de mucho navegar, llegué a mi paralelo cero, quizás tire el ancla y éste comandante amarre en aquel puerto que sos vos, pero como todo en mi vida queda en puntos suspensivos, quizás más adelante, quizás nunca...
Tal vez no seamos el uno para el otro, quizás si… lo mejor es que el destino y el corazón lo decidan. Aunque creo que un corazón ya eligió por el no… ¡Vamos a ver!.

miércoles, 20 de enero de 2010

Hasta luego tocayo…

El grande de la música romántica ya no está, se fue un verdadero ídolo, ya no está más entre nosotros, te llevas mi aplauso por siempre y el eterno agradecimiento por ser la clase de persona que fuiste, grande de la música si los hubo, te vas a reunir con los mejores allá arriba, ya te imagino moviendo la pelvis como otrora o cantando una de esas baladas desgarradoras para el alma; esta gira no se termina cuando cada uno se muere, eso lo aprendí muy bien al verte ir. Un grande se junta con los otros grandes que están allá arriba… Sana envidia.
Cuando mire para el cielo veré una estrella muy luminosa con forma de rosa que saluda y sonríe y sabré que allí estás tú mirándome a mí y a tus nenas,
Gitano sé que brillarás en el cielo, como brillaste en la tierra, fuiste el ídolo de mi mamá e iluminaste la adolescencia de muchas mujeres y a medida que fui creciendo aprendí a respetarte como artista y como persona. Simplemente ¡Gracias tocayo!.
Ejemplo de lucha, la peleaste a brazo partido hasta el último minuto de
tu vida y nos diste a los tabacodependientes una gran lección para que
nos demos cuenta del terrible mal que nos hacemos minuto a minuto,
día tras día al continuar con esta maldita adicción, Adiós Don Sánchez, ya estás en la Gloria para toda la eternidad. La Gloria es el amor... y vos en eso fuiste un maestro. Durante tu estadía en la tierra muchos recuerdos dejaste. Fuiste felicidad para muchas almas, fuiste consuelo para muchos desconsolados. Ahora descansás, pero estás vivo en los muchos que te conocieron y eso sólo lo logran los grandes como vos.
Argentina, América y tus nenas se pusieron de pie y aplaudieron para despedirte .Tu país se paró para decirte hasta luego al igual que todo un continente, en alguna estrella estás (no paro de buscarte) y en el corazón de cada americano que te quiso y te va a querer por siempre.
Gracias Sandro, por cada poema convertido en canción, ¡gracias Gitano, hasta luego Sandro, te dice toda América!.
Realizaste el paso más difícil que se te pudo ocurrir, el paso de la muerte a la vida eterna, ¡ay! Sandro el cielo debe estar de fiesta, me imagino un gran recital con aquella voz impresionante que te acompañó siempre y le debes estar cantando a tantas almas que están allá contigo, me emociono de sólo pensarlo, te imagino de gira por allí junto a Dios y también a tus viejos, que orgullos deben de sentir lo que yo intento describir escribiendo y no me sale; saliste de gira, pero en este nuevo viaje te acompañarán eternamente.
Te imagino tocayo, en el cielo, repartiendo rosas y pétalos, naciendo una y otra vez en nuestras vidas y en las de aquellas que quieran conocerte, una estrella especial con forma de rosa que brillará siempre iluminando aquellos corazones, y estoy seguro que la rosa de tu corazón le dará fragancia a tu vida eterna.
Estás más vivo que nunca Roberto, en tus hermosas canciones, nunca te fuiste, aún estás con nosotros, ésto es tan sólo un hasta luego…

♫ "No quiero que me lloren cuando pase a la eternidad. Quiero que me recuerden como la misma felicidad"♫

Así será Gitano...

miércoles, 13 de enero de 2010

El Molino...

Una extraña y solitaria estructura se encuentra en un desolado sendero ubicado en los aparatados rurales del amontonamiento de la gran ciudad. Siempre en su eterna vigilia, es como el centinela de los sembradíos.
Sublime estructura construida con sudor, cemento y cal, refugio de peregrinos en las noches (y también los días) de tormentas, guía de los que enfrentaban travesías, siempre inmóvil en el correr de los años. Soportó vientos, lluvias, tormentas, calor, frío, sequías, inundaciones y nunca se quejó de nada.
Pude observar varias veces con fruición como disfrutaba del viento masajeando sus enormes aspas y como fruto de esto, de la tierra brotaba el agua que eliminaba la sed de vacas y otros animales, además de permitir la acción humana de regar las plantaciones.
Siempre inmóvil, siempre taciturno, dubitativo quien sabe en qué, su maltratada y abandonada estructura me indicaba que ya llevaba mucho tiempo en ese lugar.
Todos los días al atardecer lo iba a observar, no sé que es lo que me intrigaba tanto de ése molino. A veces con él nos poníamos a filosofar, otras veces juntos escribimos poemas y de vez en cuando, sólo nos quedamos mirando, más de una vez reconozco haber dormido una siesta mientras el cumplía con su labor. El sabe de mis secretos que nadie sabrá y seguramente nunca contaré y yo sé que él no soporta tanta soledad.
A pesar de todo, a ese molino le encantaba su labor, se sentía de veras muy útil, además con el tiempo comenzó a admirar la belleza sutil del campo y su naturaleza de trabajo, tradiciones; frente a él han corrido profanadores de gallinas, parejas enamoradas y criaturas extrañas que muy pocas personas llegaron a observar.
Hace una semana, vaya a saber por que motivo estructural o de resistencia de ese maltrecho material, sus aspas se desplomaron a tierra, producto de una de las peores tormenta eléctrica de su historia. Desde entonces el molino está triste a mis ojos, con un habitual insomnio y más desesperanzado que nunca.
Con el tiempo comenzó la sequía, los animales fueron muriendo y el molino se entristeció aún más. Sumido en la más cruel depresión con el paso de los días su cuerpo se desmoronó junto al llanto del cielo.

Un viejo escrito que comparto, ojalá les guste.

miércoles, 6 de enero de 2010

Trabajo (en) negro…

Con la abolición de la esclavitud en todo el mundo y con la llegada del modernismo varios cerebros habrán maquinado un plan muy convincente y funcional a los fines que ellos mismo buscaban, aunque claro, hubo cosas que no les salieron tan bien, pero no importa eso, total el sistema sigue vigente desde hace rato.
La cosa es más o menos así: con la creciente población en las ciudades, y como es sabido que donde hay grandes conglomeraciones de gente hay quilombo, los patrones (y gobiernos) cedieron “derechos” a las personas y lo primero que contentó al trabajador es la jornada de 8 hs. de trabajo, pero ahí está el asunto, el empleado nunca leyó la letra chica del contrato y feliz por sólo trabajar ocho horas, creyó que eso fue un avance, toda vez que el tipo trabajaría, podría volver a su casa y descansar unas ocho horas más con su familia y le sobrarían ocho horas más para dormir, así pues, sólo destinaría 1/3 del día en trabajar y dispondría de 2/3 para el ocio o descanso. Lo que nunca le dijeron a ese trabajador es que a esas horas de jornada de 8 hs. habría que sumarle 1 ó 2 hs. de viaje hasta su trabajo (el transporte público anda para el culo, el tránsito es un caos, los piquetes aumentan en forma exponencial) lo que conlleva a una eventual pérdida del premio por presentismo; ergo ya tenemos cuatro horas menos para estar en casa y disfrutar de la familia, leer un libro ó estudiar.
Luego de toda una travesía en los trenes que descarrilan, los bondis que no vienen y cuando vienen no paran por que están abarrotados de gente, el pobre laburante llega a la casa, pero tiene que salir a comprar algo para comer (o para la familia) así pues, se vá una hora más que podría usarse en algún esparcimiento, ya cansado, retorna a su hogar, se tira en el sillón y vé un rato el noticiero, pero hay que cocinar algo para aguantar el día de mañana, una horita más cocinando un pollo al horno con papas, ya que estaba antojado de eso, disfruta el hecho de poder tener dinero para darse tal gusto mientras come, cuando advierte la hora y se dá cuenta que necesita un baño urgente para poder dormir y al otro día volver a trabajar.
Una vez limpito y relajado se acuesta con la cabeza aún húmeda en su cama e intenta dormir, pero hete aquí que ese laburante tiene insomnio y sus ocho horas de sueño (ideales) ahora se ven penalizadas por ese factor y terminan convirtiéndose en cuatro horas de sueño (reales) y al día siguiente la historia se vuelve a repetir; moraleja esa pobre persona no labura 8 hs. aunque para el empleador y el gobierno si…
Anhelo con mucha esperanza el día que el propio ser humano destruya este sistema que él mismo creó y deje de basar las jornadas laborales en la simple rotación de la Tierra sobre su eje.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Fin (¿?) de año…

Mientras los vecinos se abarrotaban en las terrazas a gritar y tirar fuegos de artificios, mi mirada quedó clavada con rumbo sudoeste observando el cada vez más pobre espectáculo de pólvora iluminando el cielo y aumentando la entropía del universo, mientras las copas rechinaban quejándose de tanto brindis, la música resonaba tan fuerte que el Nivel de Presión Sonora estaba muy por encima de los 85dB saludables (o no tanto) que una persona puede admitir.
Con mi copa de champagne, sentado en el tanque de agua, me quedé un segundo pensando en lo que fue este año… ya sabrán ustedes como son esos momento, parece inevitable no hacer un pequeño balance de cómo fueron las cosas, el tema es que ese balance no se prolongue en tiempo y forma, sino ahí si que cagaste la fruta. La verdad que no pude definir como quedaron las cosas en la balanza, a decir verdad tampoco ahora lo sé muy bien. Este año tuvo cosas poderosísimas, muchos adioses, un título bajo el brazo, el regreso en forma de demanda de un accidente pasado, la ilusión apostando a realizar un viejo sueño, varios escombros e incendios, la esperanza de ir a las sierras en este verano, las ganas locas de volverle/te a hablar y explicarle algunas cosas y la esperanza que este bicentenario sea mucho mejor con todo lo nuevo que está por venir.
Le apuesto un pleno a estos días a estrenar, rogando que no se cumpla eso de año nuevo, infierno nuevo.